Lo que aprendí al intentar manejar inventario sin datos reales

11.01.2026
Cuando abres una tienda que vende productos, tu atención se va a otras cosas.

Dónde acomodar la mercancía, que tenga buena luz, que esté al frente, si se ve o no el precio. Te preocupas por que desde la calle se vea la lona con tu marca, ya estás pensando en subir fotos a redes, en publicarlo en grupos de Facebook y en que la gente llegue a comprar.

Todo eso importa.

Pero hay algo bien importante que normalmente se te olvida.

¿Sabes realmente qué tienes?

Cuánta existencia hay de cada producto, qué se mueve y qué no, si hay faltantes, si algo ya lleva meses sin rotarse o si "los amantes de lo ajeno" no se llevaron algo sin que te dieras cuenta. La mayoría no piensa en eso, sobre todo cuando no tienes experiencia en tiendas físicas.

Y es normal. Aunque suene básico, todo se aprende poco a poco y a base de golpes.

Por eso, si estás leyendo esto y estás empezando, mi recomendación es simple: lo primero que tienes que hacer es un inventario. Antes de pensar en vender más, tienes que saber qué tienes.

Tengas tienda física o en línea, apunta al menos: nombre del producto, SKU, cantidad, proveedor, costo y precio de venta. Hoy muchos puntos de venta ya te facilitan esto, pero alguien tiene que alimentarlos con datos reales.

Haz inventario mínimo cada quince días.

Y no, no se trata de desconfiar por desconfiar, pero no le tengas fe ciega a nadie, ni siquiera a tus empleados. No sabes quién influye detrás, si alguien se está llevando mercancía o si simplemente no están tan al pendiente y se pierden cosas sin mala intención.

Otro error común es confiar en el instinto. Creer que cierto producto es el que más se vende solo porque es el que más compras. A veces compras de tres en tres, y otro producto que rota mucho más rápido lo tienes lleno de stock y ni lo volteas a ver.

Y también está lo más doloroso: aquello que te costó mucho dinero y no se mueve. Ahí toca ser frío, bajar precio, sacarlo y reinvertir ese capital en algo más rentable.

El inventario no es glamoroso.

No se ve en redes.

Pero manejar un negocio sin datos reales es una de las formas más rápidas de perder dinero sin darte cuenta.